Los impagos de la hipoteca y el alquiler dejan sin casa a 300 familias en un año


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Ochenta y seis metros cuadrados. Sala de estar comedor, tres dormitorios, cocina y cuarto de baño. Calle Portocarreiro, 144.000 euros de tasación. Así comienza el edicto de una próxima subasta que bien podría ser el corolario de la experiencia ingrata de particulares y familias que fueron desposeídos de su casa por no pagar. Trescientas en un solo año se han quedado sin vivienda tras incumplir los plazos del alquiler o la hipoteca. Los desahucios, fríos en el papel y lacerantes para el presente y el futuro de muchas familias golpeadas por la crisis, han alcanzando su cota máxima desde el inicio de la crisis. Entre enero y junio, se registraron 144 lanzamientos, el gráfico término que significar perder la casa.

 

“El 90% de los casos son de primeras viviendas y la mayoría, con gente que en su día se asesoró mal y se lanzó a veces la piscina a suscribir una hipoteca porque te la daban incluso sin trabajo estable. Hubo mucha culpa en el propio sector inmobiliario y también la banca, por preocuparse exclusivamente de hacer negocio”, valora Jorge Fernández, de la Asociación Profesional Ourensana de Agentes Inmobiliarios (Proagi).

El inconformismo ciudadano con la ley hipotecaria –agitado por el movimiento 15M– y una reciente sentencia de la Audiencia de Girona dimensionan la necesidad de cambiar la actuación de los bancos cuando no se puede pagar ante un contexto de crisis dilatada y borrascosas expectativas de futuro. La dación en pago, es decir que la hipoteque quede saldada con la entrega del piso, sin deudas a mayores de por vida, se ve avalada ahora por dos tribunales provinciales y ya ha entrado en el debate político con la admisión a trámite en el Congreso de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para la posterior recogida de firmas.

Ante un escenario de cifras y realidades sangrante –el segundo trimestre de 2011 acumuló 76 desahucios superando el techo precedente del mismo trimestre del año anterior–, Jorge Fernández considera que “siempre mirando a cada caso, que es muy particular, y si la vivienda en su día fue tasada según la realidad de aquel momento, creemos que con la entrega del piso debe ser suficiente”.

Las condiciones insalvables de algunas hipotecas no son el único escollo que desencadena los desahucios. La actual regulación permite presentar una demanda de desalojo por impago de una sola mensualidad del alquiler. En este supuesto la normativa es más laxa según detalla la abogada especializada Flora Moure: “La ley permite que una vez que te notifican la demanda de desahucio en un alquiler, si pagas todo lo que adeudas y si se trata de la primera vez, puedas quedarte en la vivienda”.

En la crisis hay otras aristas que tienen su reflejo en la actividad judicial, sobrecargada, sobre todo en primera instancia, por los efectos de las dificultades económicas. Un ejemplo. Cada día, entre enero y junio y por término medio, se presentaron 5 demandas de embargado.

Farodevigo.

¿Cuáles son los riesgos de avalar un préstamo personal o hipotecario?

Un avalista es aquella persona que ofrece su garantía personal a un tercero cuando este último solicita un préstamo personal o hipotecario. De forma que será el avalista el responsable de pagar la deuda ante el caso de impago de un titular.

Normalmente se suele necesitar un aval cuando se quiere contratar una hipoteca o préstamo y el titular tiene un contrato de trabajo temporal, tiene una solvencia económica deficiente,  está en edad avanzada o bien el importe solicitado es muy elevado. Vamos, cuando el titular tiene un elevado coeficiente de riesgo.

Riesgos de avalar un préstamo.

 

El avalista responde de manera solidaria ante el impago de la deuda, de forma que responde con su garantía personal, lo que implica que ante el impago del solicitante el avalista responde con todos sus bienes presentes y futuros. En resumen, al avalar un préstamo se tienen las mismas obligaciones que el solicitante (más en ningún momento los mismos derechos).

Por eso avalar un préstamo conlleva una gran cantidad de riesgos siendo el primero de ellos el pago de la deuda. El avalista puede terminar pagando la deuda contraída por el deudor, hasta que la misma quede completamente saldada.

En el caso de que el avalista no pueda hacer frente al pago de la deuda, en primer lugar, será dado de alta en un listado de morosos (Rai, Asnef, etc.), lo cual imposibilitará su acceso a un préstamo o crédito bancario en un futuro ya que las entidades financieras bien sean bancos, cajas o establecimientos financieros de crédito evitan conceder un préstamo personal o hipotecario a quien esté dado de alta en un fichero de morosidad para evitar posibles impagos futuros.

Posteriormente, si el impago de la deuda se prolonga en el tiempo, el avalista se verá envuelto en un proceso legal, en el que un juez podrá dictaminar el embargo de su cuenta bancaria y la parte de su nómina que excede del salario mínimo interprofesional, así como sus bienes personales, desde el coche hasta la vivienda. En resumen, todo aquello que sea necesario para saldar la deuda, con lo cual el avalista corre el riesgo de perder su patrimonio.

En cualquier caso, es importante valorar que hablar de embargos de patrimonio de los avalistas, si bien es posible es una situación extrema, es muy complicado. Antes de embargar los bienes de éste se embargan los bienes y patrimonio del titular del préstamo y sólo en los casos de que éstos no sean suficientes para saldar la deuda, la entidad va contra el aval.
Consejos a la hora de avalar un préstamo

Una vez vistos los riesgos que conlleva avalar un préstamo es importante conocer bien a quién se avala así como su solvencia económica y estar consiente de los riesgos que se aceptan asumir para evitar romper la relación personal con el avalado en caso de que este no pueda pagar la deuda.

Por otro lado, es importante hacer un estudio financiero personal en el que se vea si se cuenta con el dinero necesario para hacer frente al pago de la deuda del avalado con los ingresos medios mensuales. De esta manera, en el caso de impago, evitaría correr el riesgo de que el patrimonio personal se vea afectado.

Eleconomista.

La dación de pago aparece en los programas electorales

El tema de la dación en pago (entrega de la vivienda hipotecada a cambio de la cancelación de la deuda) es lo suficientemente complejo desde el punto de vista técnico como para que casi todo lo que se escucha por ahí, en relación a cómo tratan este asunto los diferentes programas electorales, sea casi siempre una auténtica sarta de malentendidos. Comencemos, por tanto, por aclarar un poquito la cuestión.

La dación en pago puede ser voluntaria o forzosa para el banco. Por voluntaria se pueden entender dos cosas: que se pacte esa posibilidad en el momento de la constitución de la hipoteca, o que, sin haberse pactado, el banco la acepte. En nuestra legislación ese pacto esta admitido desde siempre por la vía de constituir una hipoteca de responsabilidad limitada, de tal forma que pese a que el valor de la finca no cubra la deuda el acreedor no pueda ejecutar otros bienes del deudor. Por otra parte, pese a que prácticamente ninguna de las hipotecas firmadas hasta hora incluye ese pacto, los bancos han venido admitiendo de manera voluntaria la dación en muchos casos. Pero, evidentemente, esta doble posibilidad depende de que las entidades financieras la acepten por considerarla conveniente, lo que es poco probable cuando, como ocurre a estas alturas, se han convertido en la primera inmobiliaria del país y ya no saben que hacer con los pisos que tienen en sus balances.

Una medida electoral, por tanto, podría ser obligar de alguna manera a los bancos a ofrecer este producto de hipoteca de responsabilidad limitada. Esta propuesta la incluyen el PSOE (“Estableceremos la obligatoriedad de que las entidades financieras ofrezcan productos hipotecarios en los que la garantía se limite al bien hipotecado, lo que se denomina dación en pago”) y UPyD (“Apoyo activo al incremento de la oferta de créditos hipotecarios con dación en pago de la vivienda para amortización del crédito”).

La propuesta está bien y hay que hacerla, pero tiene dos inconvenientes. En primer lugar no soluciona por si sola la situación de los deudores actuales que no incluyeron ese pacto en sus hipotecas, es decir, de todos los deudores hipotecarios. En segundo lugar, es evidente que si los bancos se ven obligados a ofrecer ese producto lo harán a un tipo de interés superior, pues sus garantías disminuyen. Enfrentado a la oferta de pagar menos intereses, aún a riesgo de una ejecución universal en caso de impago, o pagar más y adquirir la responsabilidad limitada, podemos sospechar fundadamente que la mayor parte de la gente escogerá la primera posibilidad. Vemos en consecuencia que es una propuesta de impacto muy limitado.

Imponer entonces una dación obligatoria de manera directa podría ser una solución más ventajosa. No obstante, a nadie se le escapa que presenta también sus inconvenientes. Se alega sobre todo que tal cosa supondría una suerte de expropiación, al variar las condiciones de un contrato firmado entre partes en beneficio de una de ellas. A mi la verdad es que eso no me parece lo más grave, ni jurídica ni políticamente. La alteración sobrevenida de las circunstancias que ha implicado esta crisis podría fundamentar perfectamente una intervención del legislador en este sentido. Al fin y al cabo no se trata solo de salvar a los bancos porque son los únicos demasiado grandes para caer. Sin embargo, una medida como esta podría ser en muchos casos injusta, lesionando los intereses del banco sin suficiente justificación social. No tiene sentido que el deudor que tiene bienes de sobra para pagar se aproveche de la coyuntura y endose la vivienda al banco a cambio de la extinción de la deuda. Esto podría ser muy tentador para mucha gente cuya equity actual es negativa (el piso vale en el mercado menos que la deuda) dando lugar a una escalada de entrega de llaves terriblemente peligrosa para la salud de nuestro ya tocado sistema financiero.

Por eso esta dación obligatoria pura y dura no la propone nadie más que Izquierda Unida, aunque lo cierto es que lo hace de una manera tan deficiente desde el punto de vista técnico que tampoco uno puede estar seguro.

¿Cómo permitir entonces que sólo el que efectivamente no tiene más bienes para pagar que el piso hipotecado pueda aprovecharse de esta posibilidad y cancelar la deuda entregándolo al banco? Pensemos que reconocerle esta posibilidad es muy interesante desde el punto de vista social, pues, aparte de que el banco probablemente no va a cobrar la diferencia en ningún caso, se permite al deudor liberado reiniciar de forma abierta una actividad productiva sin condenarle para siempre a la economía sumergida o a actuar a través de testaferros. No parece justo que las sociedades puedan aprovecharse de la liberación total de las deudas cuando demuestran que no tienen más bienes y las personas físicas no.

Por eso la solución real a este problema de la dación en pago está en la reforma de la Ley Concursal, y no en la reforma de la Ley Hipotecaria. Tras un procedimiento concursal breve, el deudor (cualquier deudor, no sólo el hipotecario) que no tiene bienes suficientes para pagar y que no ha incurrido en fraude, se le libera de las deudas pendientes. Es un procedimiento conocido con el nombre de fresh start y existente en la mayor parte de los países de nuestro entorno (EEUU, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Austria, Suecia…). Ahí es dónde hay que mirar para ver cómo afrontan esta cuestión los distintos programas electorales.

Pues bien, el PSOE dice lo siguiente: “Elaboraremos una ley de insolvencia personal que regulará el reparto equilibrado de los riesgos entre el deudor y el acreedor, sin que ello penalice el crédito futuro, encareciéndolo o restringiéndolo, y garantizando suficientemente la seguridad jurídica en el tráfico mercantil.” Poca cosa, más vago imposible.

La propuesta del PP: “Reformaremos la ley concursal para introducir en los procedimientos de insolvencia de las personas físicas, con las debidas garantías para evitar comportamientos abusivos, mecanismos de liberación de los deudores tras la ejecución del patrimonio embargable.” Más preciso, sin duda, y en la buena línea.

La propuesta de UPyD: Modificar la legislación concursal con la finalidad de introducir restricciones al principio de la responsabilidad patrimonial universal en los procedimientos de insolvencia de la persona física, siguiendo el modelo fresh start, existente en EEUU y también en algunos países europeos. En este sistema, una vez ejecutado todo el patrimonio embargable del deudor, el pasivo restante queda exonerado por decisión judicial sin consentimiento del acreedor, lo que, sin perjuicio de establecer las cautelas necesarias para evitar conductas fraudulentas, permite al deudor iniciar una nueva actividad socialmente productiva. Me parece que la mejor y la más precisa de todas.

Lo más curioso de todo es que el PSOE, un partido socialista y además en el Gobierno, con lo que supone de plus de información, no haya atinado de manera clara con la solución más conveniente y justa para ayudar a los que peor lo están pasando con esta crisis. En este punto concreto el PSOE parece el partido de los bancos.

Elconfidencial.

¿Sabemos lo qué es un banco malo?

En los últimos días y semanas se habla cada vez más de la posible creación de un “banco malo” donde meter los activos inmobiliarios tóxicos de las entidades financieras para evitar una minusvaloración de esos activos en sus balances y mayores pérdidas. pero esta posibilidad no gusta a todo el mundo, por lo que nadie se pone de acuerdo, ni siquiera dentro del partido popular (pp) principal candidato a ganar las elecciones según las encuestas. varios expertos consultados por idealista news rechazan esta propuesta por el elevado coste que supondría para los españoles

Cada vez se oye más la palabra “banco malo”, como solución a los problemas de las entidades financieras con tanto inmueble en su balance (176.000 millones de euros entre préstamos de dudoso cobro, créditos a promotores en grave riesgo de impago y activos inmobiliarios adjudicados, según el banco de españa). sin embargo, expertos como miguel córdoba, profesor de economía financiera de la universidad ceu san pablo, aseguran que las opiniones en este sentido “son todas interesadas” y tienen su origen en el “lobby” bancario

Cristóbal montoro, coordinador económico del pp, ha descartado inicialmente la creación de un banco malo y ha señalado que no pondrá en marcha “un banco malo que socialice las pérdidas”, con lo que tiene la intención de “cambiar las perspectivas fiscales” de las pérdidas que se puedan producir por depreciación de los activos

¿Qué es un banco malo?

Es una entidad creada -generalmente por el estado- con el objetivo de comprar a un precio asequible todos los activos tóxicos y problemáticos que tiene la banca para dejar sus balances limpios y evitar seguir provisionando por esos activos. recordemos que en mayo del año pasado el banco de españa (bde) obligó a bancos y cajas a remodelar la forma de afrontar las provisiones y garantías de los créditos morosos, así como de la valoración que deberán ir dando a los pisos cuyas hipotecas sean de dudoso cobro o que vayan entrando en su balance

¿Cómo funcionaría el banco malo?

El formato del que se habla es que el “banco malo” sea creado el estado, con lo que se financiaría con dinero público. según cálculos del profesor miguel córdoba, necesitaría unos 200.000 ó 300.000 millones de euros, “lo que supondría un mayor endeudamiento del estado, necesitaría unos gastos de gestión para mantenimiento y venta de los inmuebles y podría tardar entre cinco y diez años en cerrar las ventas”. al final, calcula que la factura para todos los españoles sería de entre 100.000 y 200.000 millones de euros (esta estimación orientativa sale de calcular unos 300.000 millones de euros de activos “malos” de la banca y que probablemente valen el 50% de lo que tienen contabilizado)

Mikel echavarren, consejero delegado de irea, también estima que el banco malo tardaría unos 10 años en dar salida a los activos tóxicos. en su opinión, al banco malo se le dotaría de inmuebles adjudicados, de créditos al promotor con el suelo como garantía (y que dichos promotores no pueden devolver) y también de participaciones en sociedades que crearon bancos y cajas con las inmobiliarias. aunque también se baraja la posibilidad de crear un banco malo sólo de suelo, como señala vicente martínez-pujalte, diputado del partido popular (pp)

En opinión de josé manuel galindo, presidente de la asociación de promotores constructores de españa (apce), será el banco de españa el que estime qué activos entrarán en el banco malo porque es quien hace la calificación de créditos dudosos, activos adjudicados, etc

Y ¿a qué precio se comprarían los activos?

Ésta es la clave. según mikel echavarren, sería un coste descontado importante. “el banco malo necesitará liquidez porque de la venta de pisos no se sacará la suficiente liquidez para desarrollar los suelos, con lo que habría que buscarla en el mercado, a través de fondos de inversión o emisiones de deuda”, explica echavarren, que añade que es necesario conocer el importe total de los activos inmobiliarios de las entidades financieras

¿Qué opinan los promotores en españa, principales deudores inmobiliarios de bancos y cajas?

José manuel galindo, presidente de los promotores, apoya la creación de un banco malo para poner “un cortafuegos” y que no se produzca una minusvaloración de los activos. quiere que “se congele el valor” de dichos activos después de realizar un ajuste, a través de su colocación en vehículos de intermediación inmobiliaria. “se trata de congelar el valor de los inmuebles y esperar a que la situación mejore y que haya demanda”, añade. a la pregunta de que el coste del banco malo sería elevado para los contribuyentes, galindo contesta categóricamente “¿y el frob qué es? ¿y la recapitalización qué es?”. reconoce que el banco malo no es la mejor solución pero subraya que hay que buscar mecanismos que saneen bancos y cajas para “generar crédito”. de cualquier modo, sentencia que habría que haber hecho algo de este tipo hace tres años

Alternativas a la creación del banco malo

Sea como fuere, la posibilidad de crear un banco malo está sobre la mesa de economistas y políticos aunque aún hay mucha teoría y poca realidad. de hecho, vicente martínez-pujalte, portavoz de presupuestos del partido popular, asegura que el problema de las entidades financieras no es de deuda, como grecia o italia, sino de suelo, por lo que aboga por limpiar el balance de bancos y cajas del suelo y apuesta por la creación de un banco malo de suelo. “en el pp todo el mundo tiene claro que hay que limpiar de activos inmobiliarios los balances de las entidades financieras”, añade. además, el portavoz económico de esta formación, cristóbal montoro, en alguna ocasión ha señalado también que si gana el pp, ayudarán a la banca a sanear los activos inmobiliarios. todo apunta a que el pp estudiará la creación de un banco malo

Antonio cabrales, doctor en economía por la universidad de california, estima que se creará si no un banco malo, algo parecido aunque no tiene muy claro que eso sea bueno para los promotores, “porque un banco malo empezará a poner propiedades en el mercado mucho más rápido de lo que los bancos lo están haciendo ahora y esto creará más presión de los precios a la baja”. pero considera que es bueno para la economía en general “porque libera a los bancos para prestar dinero en sectores productivos que no sean el inmobiliario y que es donde se necesita ahora”. mikel echavarren cree que en lugar de crear un banco malo, las entidades financieras tendrán su banco malo particular

Juan fernández-aceytuno, director general de sociedad de tasación, afirma en su blog en expansión que más que llamarlo “banco malo”, habría que llamarlo “banco tiempo”, ya que el tiempo hace evolucionar los valores de los inmuebles y que “de fijarse, eliminaría en parte las dudas e incertidumbres que subyacen tras cualquier tipo de activo”

Idealista.

Euribor sube de nuevo encareciendo las hipotecas

El Euribor, principal indicador al que están referenciadas las hipotecas en España, cerrará el mes de septiembre en el 2,06%, y encarecerá la cuota mensual a los hipotecados que revisen anualmente sus créditos en unos 40 euros, con lo que el subida anual se acercará a los 480 euros en las hipotecas medias.

A falta de un valor diario correspondiente a las jornadas de actividad bancaria antes de que acabe el mes, el indicador marca una tasa del 2,06%, lo que supondrá una subida de al menos 0,64 puntos respecto al nivel que marcaba hace doce meses.

El Euribor experimentó este jueves una subida de seis milésimas en tasa diaria y se estableció en el 2,081%, lo que significa prácticamente el mismo nivel en que estrenó septiembre, ya que los dos primeros días marcó 2,089% y 2,083%, respectivamente.

Caída del número de hipotecas

El actual nivel del Euribor coincide con la mayor caída de la historia registrada por el saldo del crédito hipotecario de las entidades financieras, que marcó 1,039 billones de euros en julio, lo que supone un descenso del 4,9% en tasa interanual.

El Euribor cerrará septiembre cerca del valor diario con el que arrancó el mes: 2,08%
La actividad hipotecaria sufre una importante contracción desde hace cuatro años porque el volumen de nuevas contrataciones de hipotecas no es suficiente para cubrir el ritmo de amortizaciones.

Además, coincide con el aumento del precio de las hipotecas que conceden las entidades a raíz de la creciente percepción del riesgo de impago ante el elevado nivel de paro. De hecho, la morosidad de los hogares en la adquisición de vivienda a través de hipoteca se eleva en la actualidad al 2,47%.

Europapress

Las reclamaciones de impagos hipotecarios desbordan a la Justicia

La crisis económica que atraviesa España y que afecta a millones de familias se ha traducido en un incremento de los casos que, en materia de vivienda, llegan a los juzgados aragoneses. Así lo indicó ayer el presidente de la Audiencia Provincial de Zaragoza y coordinador territorial de Formación Continuada del Tribunal Superior de Justicia de Argón, Julio Arenere, durante las XI Jornadas Jurídicas que sobre este tema se han impartido en Albarracín.

En las sesiones formativas, que se desarrollaron desde el lunes día 4 hasta ayer, han participado más de medio centenar de jueces y magistrados aragoneses, una cifra muy elevada puesto que en el conjunto de la Comunidad Autónoma hay un total de 130.

 

Arenere matizó que hasta los juzgados llegan todos los casos de hipotecas a las que las familias no pueden hacer frente y también las situaciones de alquileres impagados: “Nos dan mucho trabajo”, concretó. Los profesionales de la Justicia analizaron el tema de la vivienda desde el punto de vista de las entidades financieras, el Derecho Constitucional, el Penal o el Administrativo.

Los jueces también debatieron sobre la reforma de la Oficina Judicial, que se está implantando en la actualidad y supondrá una nueva organización del trabajo. Con esta nueva gestión, variará la distribución de competencias entre jueces y secretarios. Así, los jueces y magistrados dedicarán todos sus esfuerzos a desempeñar su actividad profesional, es decir, a resolver los casos, mientras que a los secretarios corresponderán las tareas administrativas.

Fuente: Diario de Teruel